Image 1 of 6
Image 2 of 6
Image 3 of 6
Image 4 of 6
Image 5 of 6
Image 6 of 6
#38 Orange Mexican Spiny Oyster Delta Pendant & Serpentina Jade Necklace — One of a Kind
Orange Mexican Spiny Oyster Delta Pendant & Serpentina Jade Necklace — One of a Kind
Before jade, before gold, there was shell.
The Mexican Spiny Oyster — Spondylus — was among the most sacred materials in all of ancient Mesoamerica and the American Southwest. Its deep orange and red tones were the colors of blood, sacrifice, and the life-giving sun. The Aztec, Maya, and countless cultures before them traded Spondylus shell across thousands of miles, offering it to the gods, burying it with the dead, wearing it as a mark of the highest spiritual status. Archaeologists have found it in offerings at Teotihuacan, in Maya royal tombs, at Chaco Canyon. Wherever it appeared, it signaled the sacred.
This delta-shaped pendant — 42mm x 32mm of deep burnt orange — is cut from authentic Mexican Spiny Oyster shell, wire-wrapped in pure silver, and suspended at the center of a serpentina jade tube necklace. The serpentina jade tubes are 20mm tall, long and architectural, in the soft earth greens of serpentine — the stone of transformation and healing, sometimes called the "new jade" for its ancient use across Mesoamerica. Spiny oyster rounds of 10mm punctuate the strand, echoing the pendant's warm orange fire. Pure silver spacers, wirework, and toggle clasp complete the piece.
Earth, fire, and sea. Shell, stone, and silver. One of a kind.
18 inches. Pure silver. Serpentina jade tubes. Mexican Spiny Oyster shell.
Collar con Colgante Delta de Concha de Ostión Espinoso Naranja y Jade Serpentina — Pieza Única
Antes del jade, antes del oro, existía la concha.
El ostión espinoso mexicano — Spondylus — fue uno de los materiales más sagrados en toda la Mesoamérica antigua y el suroeste americano. Sus tonos anaranjados y rojos profundos eran los colores de la sangre, el sacrificio y el sol dador de vida. Los aztecas, los mayas y muchas culturas anteriores comerciaron la concha Spondylus a través de miles de kilómetros, ofreciéndola a los dioses, enterrándola con los muertos, usándola como señal del más alto estatus espiritual. Los arqueólogos la han encontrado en ofrendas en Teotihuacan, en tumbas reales mayas, en Chaco Canyon. Donde aparecía, señalaba lo sagrado.
Este colgante en forma de delta — 42mm x 32mm de anaranjado quemado profundo — está tallado en auténtica concha de ostión espinoso mexicano, envuelto en alambre de plata pura y suspendido en el centro de un collar de tubos de jade serpentina. Los tubos de jade serpentina miden 20mm de alto, largos y arquitectónicos, en los verdes suaves de la serpentina — la piedra de la transformación y la sanación, a veces llamada el "jade nuevo" por su uso ancestral en toda Mesoamérica. Cuentas redondas de ostión espinoso de 10mm puntúan el hilo, haciendo eco al fuego anaranjado cálido del colgante. Espaciadores de plata pura, alambre y cierre de toggle completan la pieza.
Tierra, fuego y mar. Concha, piedra y plata. Pieza única.
45 cm. Plata pura. Tubos de jade serpentina. Concha de ostión espinoso mexicano.
Orange Mexican Spiny Oyster Delta Pendant & Serpentina Jade Necklace — One of a Kind
Before jade, before gold, there was shell.
The Mexican Spiny Oyster — Spondylus — was among the most sacred materials in all of ancient Mesoamerica and the American Southwest. Its deep orange and red tones were the colors of blood, sacrifice, and the life-giving sun. The Aztec, Maya, and countless cultures before them traded Spondylus shell across thousands of miles, offering it to the gods, burying it with the dead, wearing it as a mark of the highest spiritual status. Archaeologists have found it in offerings at Teotihuacan, in Maya royal tombs, at Chaco Canyon. Wherever it appeared, it signaled the sacred.
This delta-shaped pendant — 42mm x 32mm of deep burnt orange — is cut from authentic Mexican Spiny Oyster shell, wire-wrapped in pure silver, and suspended at the center of a serpentina jade tube necklace. The serpentina jade tubes are 20mm tall, long and architectural, in the soft earth greens of serpentine — the stone of transformation and healing, sometimes called the "new jade" for its ancient use across Mesoamerica. Spiny oyster rounds of 10mm punctuate the strand, echoing the pendant's warm orange fire. Pure silver spacers, wirework, and toggle clasp complete the piece.
Earth, fire, and sea. Shell, stone, and silver. One of a kind.
18 inches. Pure silver. Serpentina jade tubes. Mexican Spiny Oyster shell.
Collar con Colgante Delta de Concha de Ostión Espinoso Naranja y Jade Serpentina — Pieza Única
Antes del jade, antes del oro, existía la concha.
El ostión espinoso mexicano — Spondylus — fue uno de los materiales más sagrados en toda la Mesoamérica antigua y el suroeste americano. Sus tonos anaranjados y rojos profundos eran los colores de la sangre, el sacrificio y el sol dador de vida. Los aztecas, los mayas y muchas culturas anteriores comerciaron la concha Spondylus a través de miles de kilómetros, ofreciéndola a los dioses, enterrándola con los muertos, usándola como señal del más alto estatus espiritual. Los arqueólogos la han encontrado en ofrendas en Teotihuacan, en tumbas reales mayas, en Chaco Canyon. Donde aparecía, señalaba lo sagrado.
Este colgante en forma de delta — 42mm x 32mm de anaranjado quemado profundo — está tallado en auténtica concha de ostión espinoso mexicano, envuelto en alambre de plata pura y suspendido en el centro de un collar de tubos de jade serpentina. Los tubos de jade serpentina miden 20mm de alto, largos y arquitectónicos, en los verdes suaves de la serpentina — la piedra de la transformación y la sanación, a veces llamada el "jade nuevo" por su uso ancestral en toda Mesoamérica. Cuentas redondas de ostión espinoso de 10mm puntúan el hilo, haciendo eco al fuego anaranjado cálido del colgante. Espaciadores de plata pura, alambre y cierre de toggle completan la pieza.
Tierra, fuego y mar. Concha, piedra y plata. Pieza única.
45 cm. Plata pura. Tubos de jade serpentina. Concha de ostión espinoso mexicano.